Los cinco puntos clave para saber dirigir un medio de comunicación

Luis Núñez Canal

Hasta ahora pensaba que en los medios de comunicación había dos tipos de trabajadores: los que trabajan y los que no trabajan. Pero hoy he descubierto que dentro del primer grupo se puede hacer una nueva división: los que saben mucho de periodismo pero no tienen ni idea de gestión empresarial; y los intrusos (generalmente ingenieros y gente de ciencia) que no tienen ni idea de medios pero saben un rato sobre gestión. Aunque no son periodistas, son los que al final se acaban hacindo dueños o mandamases, es decir, usurpando el puesto que nos pertenecería por derecho a los ‘plumillas’ si tuviéramos más alturas de miras.

Esta situación se resolvería si se usase el sentido común a la hora de gestionar equipos humanos y recursos técnicos, pero ya lo he dicho más veces, el sentido común es el menos común de los sentidos.

I.- Para gestionar un proyecto de forma eficiente, hay que tener en cuenta tres factores:

  • El alcance: es decir, el objetivo que tiene el propyecto, su finalidad
  • Los costes: queson siemper directos o indirectos
  • Los tiempos: osea, lo que se tarda desde que se tiene una idea hasta que se ejecuta y ve la luz en forma de medio de comunicación.

II.- Pero, además, hay que ser un buen director de orquesta. Es decir, no hace falta saber tocar todos los instrumentos (aunque sí dos o tres) sino saberse la partitura al dedillo y saber qué es lo que tiene que hacer cada miembro de su equipo para dirle qué tiene que hacer o en qué se está equivocando. Al mismo tiempo, el director de la orquesta conoce todas las dificultades y los riesgos que hay en los fraseos difíciles y es capaz de anticiparse a ellos para que no ocurra una desgracia.

III.- Su función es conseguir el «make thigs happen» que en castellano de toda la vida es conseguir que lo que se ha planteado en los objetivos bien, porque lo exige un jefe o un cliente, bien porque a nadie le gusta tener que ir a las colas del Inem por no haber sabido hacer biensu trabajo. En otras palabras, «hacer que las cosas ocurran» coonsiste en controlar los riesgos y en hacer «reportings«, o sea detallar lo que se hace, lo que se consigue y lo que queda por hacer.

La mejor forma de conseguirlo es el Diagrama de GANNT. Lo hemos visto mil veces, pese a que no conocíamos su nobmre. No es más que un calendario en el que se marcan los objetivos y los hitos que tiene que conseguir cada miembro del equipo. Ésto, que parece muy sencillo, es un verdadero tormento porque cada vez que ocurre algún imponderable, o alguien no cumple sus objetivos, todo cambia menos la fecha de entrega. Osea, que cuando algo así ocurre (y es la mayoría de las veces) al gestor del proyecto le toca reorganizarle el trabajo a todo el mundo; ver si hacen falta más o menos recursos; o bien estudiar nuevas vías de actuación.

IV.- Para ello, hay que tener claro como el agua que cada elemento de la cadena que conforma el proyecto, osea, cada trabajador, debe tener perfectamente definidos sus campos de actuación y, por su puesto lo que no es de su incumbencia. La mejor herramienta para conseguirlo es una Matriz de Dependencias. En momentos de crisis, es muy sano.

V.- Algo bueno que tenemos los periodistas frente a los ingenieroses que, por norma general, al ser gente humanista, somos capaces de ver a las personas que encarnan los números con los que ellos trabajan. Dicho de otra forma, nosotros sabemos enfatizar más con la gente a nuestro cargo con lo que podemos ser mejores «coachers» (en castellano, alguien que te sube la moral en el trabjo y consigue que seas más eficiente porque estás motivado y a gusto)

En fin, que no todo es investigar y escribir en esta vida. También hay que ser un frío y calculador hombre de negocios que cacula todas las variables del entorno para hacer de su medio una empresa eficiente

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